El niño y sus amigos
¿Tu hijo tiene problemas con los amigos? ¿No se lleva bien? ¿Es tímido? ¿No se relaciona? Lo primero que debes recordar es que no debes sobreprotegerle. Él necesita aprender de las relaciones que vaya teniendo igual que nosotros. Aprender de los amigos es un proceso que nunca termina. Observa al pequeño. Si él no te habla de la falta de amigos no te preocupes demasiado. Tú eres la primera persona que no debe crear al niño tensiones innecesarias.

Si el pequeño te comenta su falta de amigos, habla con él. Tú eres su primer amigo, así que demuéstrale que sí que tiene habilidades sociales para ponerlas en práctica con otros niños. Observa si el pequeño “se quiere” o no lo suficiente. Si ves que ese puede ser uno de sus problemas demuéstrale lo que vale y enséñale a quererse.

Trate de alentar a tu hijo a que invite a sus compañeros a casa. Pregúntales qué quieren hacer: ver una película, jugar con sus nuevos juguetes… Prepara todo antes de la llegada de los niños para que los niños estén muy a gusto. Una vez que lleguen a casa lo mejor es que “desaparezcas”. Ellos necesitan espacio y hablar de sus cosas.

Si le encanta algún deporte o alguna actividad extraescolar como por ejemplo la pintura, apúntale a esa actividad para que así también pueda socializar más. Cuando consiga tener amigos, puede que algunos no sean la mejor elección del mundo. Dialoga con el niño sobre ese amigo problemático e intenta hacerle ver que no es una buena influencia para él.