avionniño El primer viaje de su vida
Aunque hasta hace apenas unos años era prácticamente impensable para cualquier padre o madre montar a un bebé en un avión, en los tiempos que corren es una práctica que se está convirtiendo en habitual debido a la mejora de las comunicaciones y a nuevas costumbres de los residentes en países occidentales como pueden ser pasar las vacaciones en lugares remotos o trasladarse con su familia allá donde encuentren un puesto de trabajo.

Poco a poco las compañías aéreas se fueron adaptando a la nueva situación y en la actualidad la mayoría de ellas coinciden en las normas que deben cumplir los pasajeros más pequeños. La más importante es que todos los menores de 18 años deben identificarse con un DNI o pasaporte en vigor, al igual que el resto de los pasajeros, siendo inválido el libro de familia en la mayoría de las compañías aéreas aunque vayan acompañados de sus progenitores o tutores.

En cuanto a las restricciones los operadores suelen coincidir en la prohibición de volar a bebés menores de 7 días, de la misma manera que no se admite que viaje solo un menor de 5 años. Una vez cumplidos los 5 y hasta los 11 puede hacerlo bajo la autorización paterna firmada y solicitando previamente un permiso especial. Lo mismo ocurrirá con los niños de entre 12 y 17 años que viajen sin la compañía de adultos, pero en este caso la autorización es diferente, ya que se considera junior y no infantil.

A pesar de las evidentemente necesarias restricciones las compañías aéreas ofrecen múltiples facilidades a aquellos que vuelen con bebés. Así, los de edades comprendidas entre los 0 y los 2 años se benefician de grandes descuentos – en ocasiones, incluso, el billete es gratuito –, y permiten a sus acompañantes embarcar los primeros, además de ofrecerles la posibilidad de llevar cuna, carrito y otros accesorios indispensables para un bebé.

A partir de los 2 años y hasta los 11 ya no se consideran bebés, sino niños, y el porcentaje de descuento en sus billetes será menor. En todos los casos, mientras el niño no haya cumplido los 12 años, no ocupará asiento, sino que viajará en el regazo de su padre, madre o acompañante.