El problema de los chupetes
Los chupetes calman la ansiedad y reducen el estrés en los más pequeños, pero tiene algunos problemas como que interfiere en la alimentación materna porque puede confundirse con el pezón, no tienen por qué interferir en el desarrollo de los dientes, conviene ser prudentes.

Respecto al trastorno del lenguaje, los estudios aseguran que retrasar el uso del biberón hasta que el niño tiene al menos nueve meses reduce considerablemente el riesgo de desarrollar trastornos del lenguaje en edad preescolar. En cualquier caso, el uso del chupete durante demasiado, pero también chuparse el dedo o tomar el biberón, podrían ser conductas perjudiciales para el desarrollo del lenguaje en los niños.

Durante la lactancia materna, el bebé ejercita todos los músculos de la boca, cara y la lengua. Mientras que si usan el chupete, no ejercitan todos los músculos de la cavidad oral, pudiendo crear en un futuro algunas dificultades para pronunciar ciertos sonidos.

Recuerda siempre que el hábito de succión se debe a un reflejo natural, que no se puede evitar. El deseo de chupar está directamente relacionado con la capacidad de supervivencia, ya que eso le permite alimentarse y por lo tanto crecer. No siempre que se pongan el dedo en la boca, significa que tengan hambre, un error bastante común de interpretación en cuanto a la alimentación de los bebés.

Cuando sea el momento de retirar el chupete, no te recomendamos recurrir a castigos o medidas humillantes para forzar el abandono de este hábito, es importante no obsesionarse, tener paciencia e intentan que reduzcan su uso lentamente, cuando ya son mayores puedes negociar con ellos para premiarles si dejan de utilizarlo.