Embarazadas fumadoras
Una simple calada de un cigarrillo te puede ayudar a relajarte y a aliviar la tensión y el estrés. De esta manera te crees que ya estás lista para enfrentarte de nuevo al mundo pero ¿qué sucede con tu salud y con la del bebé que llevas dentro? Como bien sabrás, fumar tiene enormes efectos negativos relacionados con la salud. Fumar debilita los huesos y contribuye a la aparición de la osteoporosis. Se ha encontrado que el número de mujeres que fuman tienen mayores fracturas de cadera que aquellas que no lo hacen.

Algunos expertos aseguran que las mujeres fumadoras tienen más probabilidades de enfrentarse a un ciclo menstrual mucho más doloroso. Fumar también contribuye a la menopausia temprana. La fecundidad puede verse atacada por el tabaquismo. Respecto al tema del embarazo, por si no lo sabes, fumar puede conducir a sufrir un aborto involuntario. Además, pueden aparecer serias complicaciones durante el embarazo.

Aunque no lo creas, también aumenta el riesgo de la muerte del recién nacido poco después del parto. El tabaco puede ser responsable de la muerte súbita del bebé. Por supuesto, el nivel de partos prematuros también aumenta. Este problema puede estar relacionado directamente con el bajo peso del niño al nacer y a una menor producción de leche materna.

Las mujeres fumadoras tienen un riesgo mayor de desarrollar diabetes y los resfriados, como norma general, duran más tiempo. También son propensas a desarrollar más arrugas faciales que otras mujeres. Fumar también produce mal aliento, problemas en las encías, dientes manchados y puede incluso conducir al deterioro del sentido del gusto. ¿Te siguen quedando ganas de fumar estando embarazada? Consulta con tu médico para que te ayude a dejar de fumar.