Embarazo y viajar en avión
Existen varias restricciones sobre quién debería y sobre quién no debería viajar en un avión cuando estuviera embarazada. Generalmente, las mujeres que están disfrutando de un embarazo saludable y normal son libres de ir y venir cuando les plazca.

Las compañías aéreas también cuentan con sus propias restricciones de vuelo relacionadas con las mujeres embarazadas. Algunas aerolíneas no te permitirán viajar si estás a 30 días de dar a luz a su bebé.

Las mujeres que estuvieran experimentando alguna clase de complicación asociada con su embarazo no deberían viajar. Esto incluye a quienes padecen diabetes, anemia o riesgo de parto prematuro.

Sería una muy buena idea obtener una autorización escrita por tu ginecólogo en la que diga que estas en muy buen estado de salud y que puedes viajar sin problemas, para evitar cualquier posible dificultad cuando llegue el momento de subir al avión.

El embarazo puede provocar problemas de circulación a algunas mujeres. Además cuando estés viajando en avión, tendrás mayores probabilidades de desarrollar coágulos sanguíneos.

Estos son algunos consejos prácticos que te ayudarán a mantener una buena circulación cuando viajes en avión:

• Usa ropa cómoda y holgada.
• Lleva puestas medias de compresión que te ayudarán a mantener activa tu circulación y permitirán que la sangre circule libremente.
• Evita cruzar las piernas.
• Bebe mucha agua para mantenerte hidratada.
• Camina por los pasillos a intervalos regulares. Cada media hora, flexiona tus piernas, gira tus tobillos y mueve los dedos de los pies.

Una de las mayores preocupaciones de las mujeres embarazadas es si es seguro o no caminar a través de los detectores de metal de los aeropuertos. Podéis estar tranquilas. Estas máquinas no tienen rayos X, y por ello, no te causarán ninguna clase de daño o perjuicio ni a tu bebé.