En forma con el método Pilates
Los ejercicios sencillos y eficaces que propone el método Pilates son muy convenientes en el postparto. Se aconseja comenzar estas actividades pasadas 6 u 8 semanas del parto, si éste ha sido vaginal y el médico da su aprobación. Si has dado a luz por cesárea, es preferible esperar 10 semanas.

La respiración es fundamental para que los ejercicios sean de verdad eficaces, ya que ayuda a realizar los movimientos controlando la postura. Para aprenderla, túmbate boca arriba, con las rodillas dobladas y algo separadas. Coloca las manos en las costillas para sentir cómo se expanden hacia los lados al tomar el aire profundamente por la nariz. Al soltarlo despacio por la boca, siente cómo toda la musculatura abdominal se contrae hacia la columna. Esta respiración se llama lateral costal. Cuando la tengas controlada, aplícala a los ejercicios.

Lo ideal es entrar en contacto con el método Pilates en un centro especializado, ya que cuentan con monitores y se ofrecen clases individualizadas en las que se controla la postura para asegurar una buena ejecución. No obstante, hay ejercicios básicos que pueden practicarse en casa. Te aconsejamos que trabajes las zonas que más cambios han sufrido a nivel postural en el embarazo (sobre todo la columna vertebral, que tiene que reubicarse y la pelvis y la cintura escapular). Puedes hacerlos durante 20 minutos, tres o cuatro veces por semana.

Los principios de la filosofía del método Pilates son:

1) Control. Cuida posturas y movimientos, evitarás lesiones.

2) Concentración. Conecta mente y cuerpo para conseguir un óptimo resultado.

3) Flexibilidad. Los movimientos nunca deben ser rígidos.

4) Fluidez. Los movimientos no tienes que ser aislados, bruscos ni muy rápidos.

5) Precisión. Cada movimiento tiene un fin. Hazlos bien para garantizar el éxito del ejercicio.