Enseñar buenos modales
Los padres lo que más deseamos del mundo es enseñar lo mejor a nuestros hijos, para cualquier padre es una gran satisfacción escuchar que su hijo está bien educado. Pero es un trabajo complicado que debe de iniciarse desde muy temprana edad. Inculcar a un niño buenos modales y normas de comportamiento le ayudará en el futuro y le permitirá adquirir valores, así como actitudes imprescindibles para relacionarse socuialmente. La paciencia y el buen ejemplo son las principales herramientas para conseguirlo.

Conseguir que un niño pida siempre las cosas “por favor” o que dé las “gracias” cuando recibe algo es muy bonito. Pero para conseguirlo, existe un importante trabajo educador por parte de las familias. Los buenos modales enblogan un conjunto de modelos de comportamiento que les reportan a los hijos una base óptima para relacionarse con los demás. En general, se trata de pautas que están muy ligadas a la educación en valores.

Los modales deben estar presentes en todo momento, no sólo en el hogar. De nada sirve mostrar a los hijos un comportamiento correcto en ambientes externos si en casa, no se predica con el ejemplo. Estos comportamientos idóneos deben entenderse como un proceso paulatino y cotidiano que los niños observen en las personas más cercanas desde muy pequeños y que apliquen ellos mismos a medida que adquieren la madurez necesaria.

“Por favor” y “gracias”: la repetición es la clave para que los niños incorporen estas dos palabras a su vocabulario de forma habitual. Desde muy pequeños, deben de utrilizarse al dirigirse a ellos e insistir en que las usen para que las entiendan como una fórmula para obtener sus necesidades y para agradecerlo.

Saludar: decir “hola” basta en las edades más tempranas, más adelante se les puede enseñar a incluir detrás de esta fórmula el nombre de la persona que se saluda.

Interrupciones: llamar a la puerta antes de entrar, esperar el turno para hablar y no interrumpir las conversaciones de los demás son pautas fundamentales de buenos modales.

Orden e higiene: cuando sean un poco más mayores, hay que enseñarles a asearse antes de salir de casa y mantener la pulcritud en la medida de lo posible, no hay que olvidar que son niños. Es fundamental inculcarles la importancia del orden, tanto con sus cosas como con las pertenencias de los demás. También es importante que entiendan que no está bien coger cosas que no sea de ellos sin permiso.