
No es fácil enseñar a los hijos a ser amables con los demás. Cuando los pequeños están creciendo, “absorberán” todos los actos y comportamientos que sus padres realicen delante de ellos, así que debéis intentar ser el mejor ejemplo para ellos. Debes enseñar con el ejemplo. Los siguientes consejos pueden ayudarte en tu dura tarea:
- Cuida tu tono
Trata de mantener un tono respetuoso cuando te enfades. A veces, mantener la compostura puede ser difícil pero recuerda que el pequeño puede intentar actuar de forma similar, lo que no es nada recomendable.
- Practicar la cortesía
Nunca debes olvidar palabras como “por favor” y “gracias”. Esta práctica hará que el niño lo asuma como algo normal y habitual.
- Alentar la empatía
Identifícate con él cuando cometa algún error o cuando tenga algún problema. Palabras como por ejemplo “te quiero” son una gran muestra de amor que nunca debe faltar en la relación entre padres e hijos.
- Juego de rol
Para saber cómo te ve tu hijo, podéis hacer un intercambio de papeles. Él será tu mamá y tú, serás su hijito. Relájate y descubre que concepto tiene el pequeño de ti.
- Recompensar las buenas acciones
Elogia al pequeño cuando realice un acto de bondad y recompénsale por su comportamiento. Esto no significa que termines “sobornándole” para que sea amable con los demás.
- Sacar tiempo
Intenta encontrar algo de tiempo en tu apretada agenda para ayudar al niño durante su crecimiento. Llegar a ser una persona agradable y educada puede ser muy difícil para los niños que están todo el día solos.


























































