evitar el fracaso escolar Evitar el fracaso escolar
El ser humano en todas las etapas de la vida puede hacer frente a la sensación de fracaso. Y de hecho, en la infancia esta sensación es mucho mayor, sencillamente, porque el mundo de un niño es más pequeño y limitado. Es decir, un adulto tiene que hacer frente a trabajo, ocio, planes, familia, amigos, independencia, deseos… Sin embargo, en general, un niño no tiene más preocupaciones que la de ir al colegio, estudiar y sacar buenas notas.

Por ello, cuando no consigue los resultados esperados puede sentirse muy fracasado. Esta es una de las razones por las que los padres no deben actuar con dramatismo ante una sensación de fracaso sino más bien, ayudarle al niño a tomar una dificultad como una oportunidad para la superación personal. Por ello, para lograr un objetivo el niño debe de poner los medios a su alcance. Por ejemplo, tal vez necesite la ayuda de un profesor extraescolar, o también puede que necesite más atención de los padres a la hora de hacer los deberes.

Es mejor eliminar la noción de fracaso del diccionario. Otra forma de sensación de fracaso que viven los niños en la infancia es el hecho de no tener amigos, sentirse diferentes a los demás y sentir el vacío de los compañeros de colegio. En ese caso, esta soledad incide de una forma radical en la autoestima del niño que puede que no llegue a entender el dolor que está viviendo, las causas y los motivos.

Se debe favorecer el ambiente de estudio en casa, para ello, también debe haber silencio durante la tarde. Y por supuesto, se debe potenciar el bienestar anímico del niño porque así también se siente mejor consigo mismo y más capaz a la hora de centrarse en sus estudios.