Fanta, un refresco natural para los más pequeños
Hemos crecido con la Fanta, desde pequeños ha sido nuestra bebida refrescante favorita. Esas burbujas han aportado alegría a nuestras vidas. Pero además de todo eso hay que decir que es un refresco muy natural, pues una botella de dos litros de Fanta Naranja contiene el zumo de dos naranjas y media. La historia de Fanta está unida a la fruta desde sus inicios y todo esto empezó durante los maravillosos años 60 cuando llegó a España.

Casi todas las madres han confiado en Fanta desde que éramos bien pequeñitos, gracias a eso nuestra generación sabe disfrutar como nadie de los placeres de una buena bebida de frutas. Tienes dos opciones: Fanta Naranja o Fanta Limón, no importa la que elijas porque ambas ya forman parte de nuestra historia más reciente.

Es tan natural que para su elaboración Fanta utiliza el zumo de 400 millones de naranjas y 260 millones de limones. El resultado no es otro que el mítico Sabor Fanta que tantos paladares ha refrescado. Poco a poco se han ido lanzado nuevas variedades, la más destacada fue Fanta Zero, que no tiene azúcares añadidos, pero para los más pequeños también gusta mucho Fanta Sin Burbujas, con todo el sabor de Fanta pero sin burbujas.

Además, somos fans de la filosofía de Fanta, que cumple de manera rigurosa los estándares de calidad internacionales . Además, han mejorado considerablemente los procesos de elaboración y embotellado para que los envases sean cada vez más ligeros y reciclables.

Los propios consumidores le otorgaron a Fanta el Gran Premio de la Innovación 2009, como producto del año en la categoría refrescos.