Fresas y fresones para los niños
Admite muchas formas de presentación pero las fresas están muy ricas al natural o con una pizca de azúcar. Según los ingredientes que la acompañen, puedes elaborar desde un postre ligero hasta una tarta de cumpleaños.

En primavera fresas y fresones invaden los mercados (su mejor época va de marzo a junio, cuyo precio desciende considerablemente). Ideales para ofrecer una alimentación equilibrada a tus hijos pequeños. Las fresas además de deliciosas, tienen la ventaja de aportar mucha vitamina C, más incluso que una naranja, y también potasio, magnesio y ácido fólico, entre otros nutrientes.

Consejos prácticos

– Es una fruta delicada que se deteriora pronto, por lo que no conviene comprar mucha cantidad.

– Se deben guardar en la nevera o un sitio fresco, procurando que no estén amontonadas. Aguantarán hasta cuatro o cinco días si no están muy maduras.

– Hay que prepararlas en el momento: Se lavan bajo el chorro del grifo y se dejan escurrir. No deben estar a remojo.

– El rabito debe retirarse una vez lavadas.

Destinadas a los más pequeños de la casa

A veces los niños se cansan de cómo les servimos las fresas. Por este motivo te damos ideas para una preparación original:

1. Lo tradicional. Con leche y azúcar. Con yogur y azúcar (podemos añadir unas nueces troceadas). Con zumo de naranja y azúcar.

2. En macedonia. Las fresas combinan muy bien con muchas frutas: naranja, mandarina, melón, manzana, pera, plátano… También se pueden mezclar con frutas tropicales como kiwi, mango, piña y papaya. Después de trocear las distintas frutas conviene añadir zumo de limón, para que se conserven mejor y, azúcar al gusto para endulzarlas.

3. Trituradas. Se pueden batir con leche (o yogur) y azúcar para confeccionar un riquísimo batido. Para hacer un sorbete, se pasan por la batidora junto con azúcar y zumo de limón, y se meten un rato en el congelador.

4. Para golosos. Las fresas y fresones pueden servir de base para elaborar una merienda especial: con nata o helado, y adornarlos con barquillos. Con chocolate derretido y vertido por encima de las fresas en el momento de servir. O podemos mojar una a una y dejar que el chocolate se enfríe y endurezca. En copas individuales con bizcochos de soletilla y nata.