Hemorroides durante el embarazo
Las hemorroides aparecen con frecuencia en el embarazo. En ocasiones provocan molestias y, otras veces, un dolor insoportable.

En el 50% de los casos las hemorroides están relacionadas con el embarazo, debido a la progresiva relajación de los tejidos que envuelven las venas del último tramo del intestino, el recto. Precisamente en esa zona se localiza una espesa red de pequeños vasos que, en condiciones de sobrecarga, se dilatan y se desplazan hacia el exterior.

Cuando las hemorroides se encuentran en el primer estadio y sólo provocan sangrado, se pueden tratar mediante fotocoagulación, un método que las cicatriza con la ayuda de rayos infrarrojos. También pueden eliminarse recurriendo a la inoculación de sustancias esclerosantes que provocan el cierre de las venas que las irrigan.

Existen varias técnicas para curar las hemorroides que se hallan en el segundo estadio, es decir, las que además de sangrar empiezan a molestar. Se puede contar con la ligadura elástica, un método que se lleva a cabo de manera ambulatoria con anestesia local y que consiste en estrangular las hemorroides con un anillo elástico. Por otro lado, se puede optar por la crioterapia, un sistema que quema las hemorroides congelándolas a -30ºC, o bien escoger la solución ofrecida por la inyección esclerosante, una técnica que consiste en inyectar en el interior de los vasos sanguíneos dilatados y desplazados de su lugar natural una sustancia química que provoca su cierre.

Si las hemorroides están en el tercer estadio, es decir, están hinchadas, sangran y duelen, tienen que ser extirpadas. También hay que recurrir al mismo procedimiento cuando las hemorroides alcanzan el cuarto estadio, esto es, cuando provocan dermatitis y prurito, además de pérdida de moco. Para eliminarlas, el cirujano puede utilizar un láser, un bisturí normal, un bisturí de ultrasonidos o bien de radiofrecuencia.