Higiene de biberones y chupetes
Es de vital importancia para la salud de los bebés, que se alimenten bien. Pero no menos importante será el ritual de higiene que debemos seguir para mantener una correcta limpieza tanto de los biberones, como de sus chupetes.

Durante el primer mes del bebé se recomienda lavarlos con agua y jabón y esterilizarlos después de cada uso y luego, diariamente.
Ya a partir de los 4 meses, cuando el bebé se lleva todo a la boca, se realizará una esterilización cada 15 días para evitar que los residuos de la leche o zumos puedan generar gérmenes.

Los métodos de esterilización son dos: mediante el poder desinfectante del calor o con agua fría, gracias a la acción de algunas sustancias químicas antibacterianas que se disuelven en el agua e inofensivas para el niño.

Estos métodos se llevan a cabo por:
El esterilizador al vapor es un aparato eléctrico que funciona con vapor de agua, donde puedes introducir todos los accesorios a la vez y varía según en tamaño.
El método frío muy cómodo y práctico, ya que basta con introducir en el recipiente el biberón y sus accesorios y añadir al agua unas pastillas o líquido desinfectante. Con este sistema se tarda más tiempo en esterilizar, de media a una hora.

Debemos mencionar el método tradicional, igual de eficaz que los anteriores y muy sencillo: el hervido. Simplemente hay que colocar los utensilios en un cazo cubiertos de agua y dejar durante unos diez minutos que hierva. Después deben secarse y taparlos hasta la siguiente toma.

Sea cual sea el método elegido, antes que nada debes lavarte las manos con agua y jabón. Para conseguir una limpieza más efectiva, se recomienda hacer un lavado rápido con jabón de lavavajillas antes de esterilizarlos.