Importancia de la socialización
La socialización es el proceso mediante el cual las personas aprenden e interiorizan las normas y valores que priman en la sociedad en la que viven… Esto es, es el conocimiento de la estructura social que rodea a una persona permitiéndoles obtener las capacidades necesarias para desarrollar plenamente su relación con los demás.

Este fenómeno está condicionado por la existencia de los agentes sociales, los cuales posibilitan la adquisición de capacidades sociales y culturales al niño, siendo los más importantes la escuela y la familia.

Es bueno fijarse en las investigaciones de expertos. Así, por ejemplo, Freud defiende la socialización desde la perspectiva de conflicto. Sin embargo, Piaget se basa en el egocentrismo. Asimismo, muchos especialistas explican la existencia de dos tipos de socialización: La primaria que habla de las primeras capacidades intelectuales y sociales. Por otro lado, la secundaria donde instituciones enseñan competencias específicas.

Hay que tener en cuenta que los niños poseen diferentes maneras de relacionarse… No es igual la relación con conocidos, amigos, compañeros de clase o hermanos que con padres, profesores o personas desconocidas.

Durante el primer año el menor es capaz de mantener el contacto únicamente con un compañero a la vez. A partir de los dieciocho meses puede tratar ya simultáneamente con dos, apareciendo, en cierto modo, el grupo de tres.

El instinto de imitación juega un gran papel socializador: el niño que convive con otros mayores va repitiendo las acciones, gestos y palabras que observa en ellos y así se va iniciando en comportamientos que le permitirán compartir sus juegos y actividades. En este sentido, el menor que tiene hermanitos algo mayores aprende de ellos espontáneamente muchísimas cosas. El que no tiene hermanos vive esa experiencia en la escuela y en parque públicos con sus compañeros.

Poco a poco los pequeños van adquiriendo las nociones de cooperación y de independencia, de reciprocidad y tolerancia, de amabilidad y de justicia. El trato con los mayores le procura también esa oportunidad, y la de sentir la dependencia, la sumisión, la aceptación, el amor y la ayuda.