Infección por levaduras durante el embarazo
El embarazo es un tiempo, durante el cual podrás experimentar algunos problemas que nunca antes habías tenido, como por ejemplo la candidiasis vaginal. Aunque no tengas antecedentes de infección por levaduras, puedes desarrollarla durante el embarazo, especialmente en el primer y segundo trimestre. Para la mayoría de los problemas relacionados con el embarazo, los cambios hormonales suelen ser considerados directamente responsables. En algunos casos, estos cambios hormonales pueden ser los culpables de que se sufra una infección.

Durante el embarazo, los fluidos vaginales sufren muchos cambios químicos, y estos cambios en las secreciones pueden producir infecciones. Es normal que los niveles de azúcar en sangre estén como en una montaña rusa, y estas fuertes variaciones pueden promover el crecimiento de las células de la levadura en la vagina. Las células de levadura necesitan azúcar para alimentarse, y cuando sus niveles de azúcar son elevados, las células se encuentran en un perfecto caldo de cultivo.

Las infecciones por levaduras pueden producirse por las duchas vaginales, las relaciones sexuales e incluso como resultado del consumo de algunos antibióticos. No te preocupes en exceso, este tipo de infecciones no suelen causar ningún daño al embarazo. Sin embargo, conseguir que se trate a tiempo es muy importante. Trate de no utilizar cualquier medicación para que desaparezca la infección sin el consentimiento de tu médico.

Es muy posible que tu médico te recete tratamientos tópicos que vengan en forma de polvos, cremas y supositorios. Los medicamentos orales pueden ser prescritos sólo en ciertos casos extremos, donde el malestar es muy alto. La mayoría de estos medicamentos, tratan la infección sin “pasar” por el bebé. Aunque algunos de estos medicamentos se pueden adquirir sin receta, recuerda que nunca se debe correr el riesgo de la automedicación durante el embarazo.