
Los bebés desde recién nacidos están dotados de gran cantidad de reflejos que hacen que poco a poco vayan desarrollando una conducta adaptada al medio que les rodea. En este caso, el agua. Limitar sus movimientos en su primer año a la cuna o el cochecito, supone revertir su desarrollo físico e intelectual en esta etapa crítica de su vida.
La natación es una de las actividades físicas más completas y beneficiosas para la salud, indicada para todas las edades incluido el bebé. A partir de la sexta o séptima semana de vida se puede empezar a practicar natación con el lactante. El enseñarle a nadar, puede venir de la mano de un monitor o de los propios padres. En cualquier caso antes de acudir por primera vez a una piscina con tu bebé, debes seguir los siguientes consejos:
- Cambia a tu hijo/a en un lugar donde no haya corrientes.
- La temperatura del agua deberá estar a unos 32º.
- Una vez sentados los dos en el borde de la piscina, debes asegurarte de la profundidad. Tiene que medir entre 0,5 y 1metro.
- Dentro de la piscina, coge a tu bebé en brazos llevándotelo al pecho y háblale en tono tranquilizador. Daos un paseo por el agua mojándolo poco a poco.
- Si acudís a clases con profesor, él os irá dando pautas y recomendaciones de actuación para que el niño aprenda paulatinamente a nadar.
Y además, ¿sabes que beneficios aporta la natación a tu bebé?
- Le ayuda a relajarse.
- Mejora y fortalece la relación afectiva y cognitiva entre bebé-mamá-papá.
- Favorece el acrecentamiento del aparato cardiorrespiratorio y colabora en el desarrollo del aparato osteo-muscular.
- Ayuda a su sistema inmunológico.
- Desarrollo psicomotor.
- Aprende habilidades vitales de supervivencia.
Y ahora sí: ¡¡ al agua patos!!



























































1 comentario
18 enero 2010
:shock: mis padres no me mandaron a natacion de bebe , aora soi una mona qe no sabe nadar :twisted: para qe enceñarle a un bebe a nadar seria al reberendo pedo besoo