
A partir de los dos meses, el bebé empieza a sentir curiosidad por el mundo que le rodea y se convierte en un atrevido observador de su entorno. Ya con cuatro o cinco meses de edad moverá los brazos y pies con bastante energía. Entonces los padres tendrán que estimular a sus pequeños con juguetes adecuados.
Los juguetes que estimulan el sentido de la vista contribuyen a que el bebé aprenda cómo funcionan las cosas. Este sentido es el de maduración más lenta por lo que se optará por entretenimientos que destaquen por su colorido.
Aunque al nacer los ojos del recién nacido tienen la capacidad física para ver sin problemas, su cerebro todavía no está preparado para procesar toda esa información, por eso lo ve todo borroso. Su visión alcanza sólo hasta tu rostro cuando lo cargas en brazos, pero su claridad y alcance aumenta progresivamente mes a mes.
Antes de comprar un juguete tienes que pensar en lo que el bebé es capaz de ver:
- El blanco y el negro son su visión durante el primer trimestre de vida.
- Reconocen el rojo a finales del tercer mes.
- Distinguen el azul a finales del cuarto mes.
- A finales del quinto mes aprecian el rojo, el azul y el verde.
- Tienen visión en relieve a partir del séptimo mes.
Lo ideal es poner en manos de tu pequeño colores vivos, siluetas definidas, grandes extensiones de color, que tengan también pocos colores y que presenten un diseño simple. En ocasiones los padres optan por los colores pasteles, con diseños complejos y con mezclas de colores en manchas muy diminutas, las cuales no son nada adecuadas para estimular a los bebés.
Revisiones
Cuando lleves al bebé a sus chequeos regulares, asegúrate de que el pediatra le revise los ojos. Habrá que comprobar la estructura y la alineación de los ojos y su habilidad para moverlos correctamente. Si tu pareja o tú tenéis un historial familiar de problemas serios de la vista, no olvides comunicarlo al especialista.


























































