
Es muy común que durante el embarazo suframos una caída del cabello mayor que en otras etapas de nuestra vida, y muy especialmente que nos suceda en los 3 primeros meses posteriores al parto. Esto se debe a que el cabello se ve afectado por los cambios hormonales que suceden en nuestro cuerpo durante toda nuestra vida, y cuando más hay es cuando estamos embarazadas y tras el parto. No te preocupes demasiado ya que es algo habitual y, lo más importante, temporal.
De todo nuestro cabello, casi un 90% está creciendo mientras que el 10% restante se encuentra en reposo, lo que hace que cada 2 ó 3 meses el pelo se vaya cayendo y le deje paso al nuevo que va saliendo en ese lugar. El cabello pasa por diferentes fases de crecimiento como la anagena, la catágena y la talogena, todas ellas vitales para un correcto desarrollo y para que el ciclo de nacimiento, vida y caída sea como debe ser.
La caída del cabello suele darse muy especialmente a los 5 meses de embarazo, momento en el cual casi un 50% de mujeres embarazadas lo sufren pero lo recuperarán en un 90%. Si ves que te cae demasiado o que sucede demasiado rápido, consulta con tu médico ya que podrá recomendarte algún tratamiento para prevenir la caída y que ésta no te afecte tanto. Algunos de los cambios hormonales que motivan la caída del cabello son el suspender la toma de anticonceptivos, tener un aborto o tener un desequilibrio hormonal importante causado por cualquier circunstancia.
Decirte que si este problema te está sucediendo debes evitar llevar el pelo recogido, ya sea en coletas o moños, ya que eso lo debilita aún más y te caerá más rápido y en mayor cantidad. Lo ideal es que para ser previsora utilices desde el principio de tu embarazo un champú anticaída para empezar a tratar antes de que suceda.
![]() ![]() ![]() ![]() |

























































