La curiosidad de nuestros hijos
Los bebés van creciendo y entran en un etapa en la que comienzan a interesarse por el mundo que les rodea y despiertan sus ansias de saber. Los niños comienzan a jugar con haciendo preguntas y con las repuestas que reciben, aprenden jugando. Sus preguntas no cesarán hasta que les demos una repuesta satisfactoria.

En muchas ocasiones algunas preguntas pueden provocar cierta angustia alos padres, porque no saben como ni que contestarles, pero se debe hacer con total naturalidad. El niño está tratando de comprender el mundo que lo rodea y es normal que pregunte cosas que no acaba de comprender.

Todo lo que diga a esa edad es muy relativo pero se le debe dar la importancia necesaria, es fundamental que el niño no sienta que no le estamos prestando atención a su pregunta. El niño solo desea aprender, conocer, saber e ir creciendo. Todas las preguntas que realiza son herramientas esenciales para un desarrollo adecuado.

Las respuestas deben ser de acuerdo a la capacidad de entendimiento del niño, utilizando un vocabulario adecuado y ejemplos sencillos de comprender. Si el pequeño no se queda satisfecho, continuará su inquietud y tarde o temprano volverá a repetirnos su pregunta. Es recomendable dejar las cosas claras desde el principio, seguro que lo agradecerá.