La dentición infantil
La dentición es el proceso de salida y crecimiento de los dientes en el bebé a través de las encías. Es una etapa normal y necesaria en su desarrollo.

Entre los cuatro y siete meses, empiezan a nacer los primeros dientes. Generalmente suelen ser los dos dientes frontales inferiores a los que le sucederán los cuatro dientes frontales superiores. Aproximadamente un mes después, les siguen los incisivos laterales inferiores.

Los cuatro molares primeros salen entre los 18 y 24 meses de edad, y son los que más molestia ocasionan. Por lo general a los 30 meses ya han nacido todos los dientes de leche.

¿Qué síntomas provoca la dentición en el niño?

– Falta de apetito: al estar las encías tan sensibles y lastimadas el niño al comer sentirá dolor y no le apetecerá.
– Fiebre: se debe a que las encías rotas están expuestas a bacterias y más en esta etapa en la que el bebé se lleva muchas cosas a la boca.
– Exceso de babeo: no se produce por la dentición sino porque el niño quiere masticar objetos duros o introducir su mano en la boca, para manejar la presión y sensibilidad que está sintiendo causando que las secreciones de saliva se filtren en lugar de tragarlas.
– Dolor de oídos: ya que el tímpano y los dientes comparten el mismo centro neurálgico, la dentición puede provocar ese dolor por transferencia.
– Erupción en el área del pañal: la saliva se vuelve más ácida para ayudar al diente a cortar a través de la encía.

Para aliviarlo sería bueno ofrecerle un anillo especial para morder o juguete frío. Se introducen unos instantes en la nevera sin que lleguen a congelarse, para evitar dañar sus encías. También puedes frotarle las encías suavemente con tu sumergido previamente en agua helada.