La dieta para niños obesos
En la actualidad, los expertos inciden sobre un gran problema social vinculado con la salud: el sobrepeso que tienen muchos niños y que en ocasiones, se pospone durante meses o años por no aplicar una solución a tiempo. En realidad, una dieta es el método más efectivo en primer lugar, para que el niño pueda recuperar su peso ideal, estar más ágil, tener más flexibilidad, cansarse menos a lo largo de la jornada, tener más energía… Pero una dieta también es muy educativa en tanto que enseña a los niños a comer bien y tener unos buenos hábitos de alimentación. Muchas veces, se asocia una dieta con la idea de pasar hambre cuando no es así. Simplemente, es adecuado ir al médico para que el nutricionista pueda indicar qué dieta es más adecuada para cada persona en base a sus necesidades concretas.

Cuando un niño está a dieta, la familia también tiene un gran protagonismo a la hora de ayudarle a seguir su dieta con firmeza. Por ello, puede ser positivo poner un mismo menú para todos y así, el niño no se siente diferente por tener otra comida en el plato. Por otra parte, es fundamental motivarle por sus logros y por su fuerza de voluntad. La motivación, en vez de basarse en regalos, puede darse a través de planes gratificantes.

Por otro lado, dado que una dieta debe de estar acompañada de ejercicio físico también puedes apuntar al niño en clases de deporte para que haga ejercicio con otros niños y pueda hacer nuevos amigos. Para seguir la dieta es mejor no comer en restaurante y elaborar los menús siempre en casa. No es bueno repetirle al niño siempre que tiene kilos de más, de lo contrario, es posible herir su autoestima.