lactancia materna La lactancia materna en el desarrollo del bebé
La lactancia materna influye en gran medida sobre el desarrollo del bebé. El mejor alimento para un recién nacido es la leche de su propia madre. Amamantar es más práctico, barato, no necesita preparación, la leche sale a la temperatura adecuada, y contiene todos los nutrientes que el bebé necesita para crecer.

En sus primeros meses, el niño necesita más que nunca una nutrición apropiada, afecto, estímulos y protección contra las infecciones. La lactancia materna satisface estas necesidades y le proporciona el mejor comienzo posible para su vida. La leche materna contiene todos los elementos nutritivos que necesita un bebé sano. Es un alimento producido por el organismo de la madre y su composición se adapta a las necesidades del niño.

Las madres deben ofrecer el pecho siempre que el bebé tenga hambre. Cuanto más amamante, las glándulas segregaran más leche. Incluso si se trata de un bebé prematuro, el tipo de leche que tenga la madre se adaptará a las proteínas, hidratos de carbono y grasas en relación con el peso y tiempo de nacimiento. El bebé alimentado con pecho raramente se pondrá enfermo, ya que la leche materna le proporciona anticuerpos y células que reducen las infecciones. Además de contener todos nutrientes sin producir estreñimiento.

La lactancia materna fortalece el vínculo de unión entre madre-hijo, especialmente si se inicia poco tiempo después del parto. El bebé se sentirá seguro, querido y responderá con una actitud de alegría y satisfacción que contribuirán a un buen desarrollo neurológico.