La llegada de un hermano

Este es un tema que no es para nada nuevo en la sociedad y que no ha dejado de despertar grandes pasiones y controversias en las familias de la actualidad, a pesar de los avances de la psicología en el tratamiento de las relaciones humanas. Es un momento nuevo que trae varias dudas y varios sentimientos conflictivos dentro de nuestras familias, el hecho de la aparición de un nuevo foco de atención es algo que puede traer sentimientos de celos por parte de nuestros otros hijos e inclusive hasta para nuestras parejas.

Es algo que se suele generalizar, se suele ver en caricaturas, en novelas y películas, es un tema que es tomado en ciertos aspectos hasta con un grado de diversión pero que si no es tratado eficazmente puede traer problemas para las personalidades que estén en formación. La imagen de ver a otra persona bebiendo del pecho de su madre es una imagen que puede resultar muy violenta para pequeños niños. También es una imagen que puede resultar traumática incluso  en los adultos y todo es por una generalidad de posesión que suele estar presente en nosotros cuando se trata del relacionamiento con los  seres más cercanos.

Cuando miramos hacia nuestros hijos pequeños ante la llegada de algún hermano, podemos ver ciertas reacciones que intentan llamar la atención, será muy importante para nosotros, los padres, no reprender estas acciones con penitencias ni con violencia, ya que de esta manera podemos ejercer mucho daño a nuestros niños.  Es fundamental el diálogo y la aplicación de nuestro amor en estas situaciones.

A veces se suele tomar con cierta actitud de diversión estas acciones pero, sin entrar en un acto de dramatismo, como padres debemos actuar ante estas situaciones ya que pueden agravarse. Como siempre, el mejor camino para encontrar las soluciones es la tranquilidad y el cálido afecto, no dejemos pasar estas cosas que por más que sean muy comunes pueden tener consecuencias negativas.