
Acabas de recibir la noticia que debido a una enfermedad debes sacrificar a la mascota de la familia. ¿Cómo se lo dices a tu hijo? Esta es una cuestión complicada, puesto que la respuesta depende del temperamento del niño. ¿Es el tipo de niño que se toma las cosas demasiado en serio? ¿Es muy sensible? ¿O es de esos niños que parece que nada les afecta?
Lo mejor, sea como sea el niño, es hacer que el pequeño se despida de la mascota. No hay que utilizar términos como “se va a dormir”. Un niño, debido a la utilización de esta terminología, puede pensar que eso le puede pasar a él cuando se vaya a la cama por la noche. Esto puede crearle problemas al niño que pueden incluir trastornos en el sueño. Con delicadeza deberás decirle que está muy enfermo y que lo mejor para él es que lo deje de pasar mal.
Debes contarle el problema que tiene la mascota, ya sea una enfermedad o que es muy mayor. Pero que no se preocupe que eso, por ahora, no tiene por qué pasarle a ningún otro miembro de la familia. El niño puede necesitar explicaciones adicionales o extra para reconfortarle si es muy sensible.
Un bonito detalle es regalarle una foto de él con su mascota para que siempre pueda recordarle. Recuerda que el niño debe saber que no es malo llorar y que lo haga las veces que necesite. Es muy recomendable que el niño hable de lo que siente.


























































