La primera etapa de la vida: la infancia
La vida se constituye de diferentes etapas que se suceden de forma cíclica. La verdad es que el paso de los años es un hecho contra el que no se puede luchar. Por ello, conviene disfrutar de cada etapa de la vida con sus ventajas y con sus inconvenientes. En este sentido, la infancia puede ser una etapa muy feliz siempre que el niño tenga la suerte de tener el entorno famliar adecuado y de poder integrarse de una forma positiva con los compañeros de colegio.

La formación y la educación son esenciales durante los primeros años de vida. En este sentido, muchos padres consideran que su hijo será feliz por el hecho de tenerlo todo. La realidad es que no, es decir, los límites son más que necesarios dentro del proceso de crecimiento para que el peque aprenda a diferenciar aquello que es adecuado de aquello que no lo es. Hay algo que un niño necesita por encima de todo: amor y cariño. A través de este sentimiento, se alimenta la autoestima del niño y el pequeño empieza a tener una imagen adecuada y saludable de sí misma.

La infancia es la primera etapa de la vida y está ligada de una forma directa con la inocencia, con la ilusión y con las preguntas infinitas que esconden la curiosidad constante que define la mente infantil. Las etapas de la vida son complementarias, por ello, cualquier nieto disfruta al cien por cien de la compañía de su abuelo. O también, por ello, cualquier niño admira mucho a un primo que ya es adolescente.

Por otra parte, los niños también admiran a sus padres y se sienten protegidos porque el papá y la mamá es un referente de seguridad. Hay un libro de Romano Guardini que lleva por título Las etapas de la vida y que te invito a leer.