La talla del bebé y sus factores
Todos los bebés han de experimentar un crecimiento armónico. Esto es, que su talla ha de aumentar en la misma medida que su peso para que su cuerpo adquiera proporciones equilibradas.

Te presentamos los factores que más influyen en su talla final:

1. Herencia. La herencia genética es uno de los más determinantes. La talla final depende en un 60% de los genes. Si los padres son altos, lo lógico es que el niño también lo sea. El niño crecerá todo lo que le permita su potencial genético, mientras no concurran aspectos externos que lo impidan, como enfermedades, etc.

2. Nutrición. La talla media de los españoles ha aumentado 5 cm en las dos últimas décadas. Esto hay que agradecérselo a la mejora de la alimentación y de las condiciones higiénicas generales, ya que una alimentación equilibrada permite al niño desarrollar al máximo el potencial genético con el que nace.

3. Condiciones sanitarias. Las vacunas, los nuevos fármacos, la detección precoz de enfermedades y síndromes que influyen en la talla, la posibilidad de corregir alteraciones hormonales, metabólicas, etc, y los controles médicos frecuentes, permiten neutralizar muchos trastornos que afectan al crecimiento.

4. Ejercicio. El ejercicio, en especial si es al aire libre tonifica los músculos, oxigena los tejidos y favorece el crecimiento. Los pequeños van al parque, juegan y saltan. Y más tarde en el cole tienen gimnasia. Pero después reducen su actividad a favor de la tele y los videojuegos (ésta es una de las causas por las que cerca del 16% padecen obesidad).

5. Sueño. El descanso nocturno es esencial para un buen crecimiento. Entre 70% y 80% de la hormona del crecimiento se segrega al dormir. Por eso, salvo que tu bebé esté muy bajo de peso y debas ser muy rigurosa con sus tomas, no le despiertes para comer. Dormir le ayuda a crecer. Además si le despiertas interfieres en sus pautas de sueño. Durante el primer año el bebé se regula solo; si tiene hambre, se despertará.

6. Afectividad. Los bebés que no reciben caricias y besos o sufren carencias afectivas crecen menos que los demás. estos niños al estar sometidos a estrés o ansiedad, segregan en su organismo grandes cantidades de una hormona, la somatostatina, que inhibe la liberación de la hormona del crecimiento condicionando su talla.