
Tu hijo puede ser el amor de tu vida pero, también puede ser ese pequeño Atila que cuando llega a casa desordena todo lo que toca. Uno de los mayores dolores de cabeza de los padres, es la limpieza de la habitación de los niños. ¿Te has fijado como al entrar en su cuarto parece que te encuentras en un campo de batalla? Ropa esparcida por el suelo, juguetes por todos los rincones, libros sobre la cama, etc. Finalmente, muchos padres deciden limpiar ellos mismo la habitación pero esto no es correcto.
Es extremadamente importante para los niños limpiar su propia habitación. Esto les hará desarrollar un fuerte sentido de la disciplina. La tarea de que tu hijo mantenga limpia su habitación no es nada fácil. A continuación tienes unos cuantos consejos que te pueden ayudar en tu propósito:
- Es muy importante enseñarle la definición de una habitación limpia. Si es necesario, haz fotos de la habitación cuando está limpia y cuando no lo está. Explícale que es así como debería estar su habitación.
- Cuando se pone a jugar, no repara en la limpieza. Cinco minutos antes de terminar los juegos, debes recordarle que debe recoger su habitación, si no, lo que tenéis que hacer (cenar, ver la tele, etc.) se retrasará hasta que termine.
- Cuando comienzan a aprender esta tarea puedes esconderle algún tesoro que deberá encontrar colocando todo. No le acostumbres mucho, ya que el día que no tenga premio se revelará y no querrá hacer nada. Habrá días con premio y otros sin él.
- Hacerle su comida favorita puede ser una gran motivación para que deje su habitación perfecta antes de comer.


























































