Las incómodas rabietas
Sufrir rabietas de manera constante por parte de los pequeños de la casa puede producir una gran incertidumbre y algo de frustración en muchos padres. Algunos expertos aseguran que se debe sacar algo bueno de esta incómoda situación ya que esto puede ayudar a muchas personas a valorar su integridad personal. Cuanto antes se dé cuenta el pequeño de que sus padres pueden controlar pacíficamente la situación, antes dejarán de utilizar la técnica de los berrinches.

Los niños que padecen el síndrome de déficit de atención suelen ser más propensos a utilizar estos berrinches para sacar al exterior su caos interior. Es necesario mantener una serie de comportamientos estructurales y ordenados para canalizar sus pensamientos. Diferentes estudios concluyen que la forma más eficiente de manejar a los niños en estas situaciones es manteniendo la calma.

En el momento en el niño tenga un colapso emocional, los padres deben conseguir mantenerse como piedras y calmarse para conseguir una perfecta pacificación de la situación. Si se consigue mantener esta integridad en esos momentos tan incómodos, poco a poco, el pequeño se dará cuenta de que incluso sus más salvajes rabietas serán incapaces de inmutar a sus padres.

No se debe intentar “sobornar” a los pequeños para que en esos momentos cambie su actitud. Gritar o llorar de manera histérica no puede ser una forma de manipulación. Se debe hacer entender al niño que no controlar sus emociones hará que sea imposible lograr un razonamiento sobre la situación, por lo que no conseguirá nada de nada.