reciennacido Los exámenes de los neonatos
Se conoce con el nombre de neonato a un bebé que acaba de abandonar el vientre de su madre y hasta que cumple su primer mes, aproximadamente. Aunque se trata de un período de muy corta duración en la vida de un humano son unos días en que los expertos de la medicina pueden diagnosticar las anomalías y enfermedades de nacimiento del nuevo ser, de manera que les permite tratar o prevenir algunas patologías que podrían desarrollarse en el futuro. Por ello, durante los dos o tres días que madre e hijo permanecen ingresados se somete al bebé a una serie de pruebas.

En el postparto inmediato los médicos y enfermeras se encargarán de observar las posibles malformaciones y de examinar a los bebés a través de tres pruebas:

- Test de Apgar: Puntúa de 0 a 10 el estado del neonato teniendo en cuenta parámetros cardiovasculares y neurológicos. Se considera que un bebé es sano cuando obtiene como mínimo un 8. Para evitar errores, este test se realiza un mínimo de dos veces: al minuto de nacer y a los cinco o diez minutos.

- Test de Usher: Incluye la evaluación del cabello, el pezón, los genitales, el pabellón auricular y los pliegues plantares. Sirve para calcular, indirectamente, la edad gestacional de un recién nacido, ubicándolo en uno de los siguientes rangos: menor de 36 semanas, entre 37 y 38 semanas o mayor de 39 semanas.

- Test de Ballard: También calcula la edad gestacional del neonato pero, además de los criterios físicos del test de Usher, también tiene en cuenta otros neurológicos relacionados con las posturas y la flexibilidad del bebé.

- Prueba de Silverman y Anderson: Sirve para evaluar la función respiratoria del crío y se puntúa de 0 a 10, pero en este caso el menor valor es el más positivo, ya que demuestra que el bebé no sufre asfixia.

- Prueba antropométrica: El momento de nacimiento es el ideal para medir, pesar y tallar al bebé con el fin de confirmar que su tamaño es normal y que no necesita pasar unos días en la incubadora.

Todas estas pruebas deben repetirse 48 horas después del nacimiento del bebé, antes de que les den el alta al neonato y a su madre.