Los gases en los recién nacidos
Los cólicos son muy normales en los recién nacidos. Algunos bebés tienen una mayor cantidad de flatulencias que los demás. Los pequeños necesitan liberar esos gases para sentirse mucho más cómodos. Antes de pensar en un tratamiento concreto, lo que se debe determinar es la razón o la fuente de las flatulencias. Hay muchas maneras en las que el gas puede conseguir “apoderarse” del sistema digestivo del bebé.

Los gases comienzan a formarse en el tubo digestivo desde el primer instante en el que el pequeño empieza a recibir su comida (biberón o pecho). Estos gases, van aumentando cuando se produce la digestión de las proteínas, la lactosa y todos los nutrientes que están presentes en la fórmula o leche materna.

Otra razón muy común por la que se producen estos gases infantiles son las burbujas de aire que entran accidentalmente por la boca. Este problema suele tener lugar en el momento de la succión realizada por el bebé durante la lactancia. Por lo tanto, puede llegar a ser realmente importante para el pequeño, que la madre mantenga unos intervalos de unos 3-5 minutos en los que pueda eructar.

En caso de que el bebé se alimente por biberón, la importancia de la tetina será extrema, ya que si se utiliza el tamaño adecuado esta impedirá que el pequeño tome demasiado aire. En caso de que la tetina sea pequeña, facilitará que en los movimientos de succión del niño, entre más aire, lo que permitirá una rápida formación de gases. Cuando vayas a comprar el biberón, puedes pedir consejo al farmacéutico.