patinaje niños Los más pequeños con el patinaje artístico
La actividad recreativa del patinaje ofrece a los más pequeños un mejor desarrollo del equilibrio y de la armonía corporal. Unas buenas clases de patinaje, con diferentes ejercicios prácticos, pondrán a prueba destrezas ocultas, protagonizadas por tus hijos.

A partir de los 4 años, un niño ya puede comenzar a iniciarse en dicha actividad tan artística. El curso de patinaje, normalmente, está dividido por categorías: para niños de 4 a 6 años, para aquellos de 7 a 12 años, y los mayores. Realmente la meta de “patinar” consiste en que los menores adquieran habilidades básicas del desplazamiento sobre patines, y a medida que van adquiriendo más equilibrio y familiaridad con los patines, puedan aprender a cambiar de direcciones, a patinar con obstáculos (slalom), a participar en carreras, y a aprender algunas posturas básicas del patinaje artístico.

El campeón mundial de patinaje artístico sobre ruedas, Edwin Guevara, aclara:

El patinaje artístico es un deporte multifuncional. En él convergen la gimnasia, el ballet, las pesas y el patinaje por sí mismo.

Desde hace varios años el patinaje artístico está considerado como un deporte femenino. “Pues, nada más lejos de la realidad”. Ningún deporte debe ser excluyente a nivel de género, por eso los padres que tienen varones que desean practicarlo deben darles la libertad a sus hijos de hacerlo.

Entre los beneficios que aporta esta actividad, se encuentra una especialmente válida: El orden. Los niños aprenden a repartirse mejor el tiempo ya que deben dividirlo entre los entrenamientos y los deberes del colegio.

Partiendo de la base de que las superficies han de ser regulares y lisas, se puede patinar sobre una superficie de hielo (natural o artificial), o sobre asfalto u otras superficies similares. Existen tres tipos de patines: el tradicional patín de rueda, el patín de línea, esto es, el último que salió al mercado y el patín de cuchilla.