modelo a seguir Los modelos a seguir
Al igual que las esponjas, los niños absorben con avidez los rasgos de comportamiento y personalidad de su entorno. Los niños sin saberlo, tienden a comportarse o actuar como la persona que está siempre a su lado o de la que piensan que es muy ‘cool’, aprender ya que les admiran. Las personas a las que tratan de imitar deliberadamente se convierten en sus modelos a seguir.

La razón por la cual los modelos son importantes para los niños se debe a que estos modelos pueden inspirar y motivar a los niños, o desalentar y estropearles a la hora de formar su carácter y personalidad según se van haciendo mayores. Los niños son conocidos por ser observadores muy agudos. Una vez que se aferran a algo, es probable que se queden con ello de por vida. Suelen intentar ver la vida a través de los ojos de la persona que tienen cerca.

Si su modelo a seguir es optimista, hay más posibilidades de que siempre encuentren el vaso medio lleno. El modelo se convierte en su patrón de medida o de “ídolo“. Entonces, ¿cómo se perciben a sí mismos? Debido a que siguen las acciones de sus modelos a seguir tan de cerca, los niños se adaptan a los rasgos de la personalidad y la actitud de ellos. La respuesta de sus modelos a seguir a una determinada situación o circunstancia, a menudo determina el curso de la acción que el niño tomará.

Una de las razones por la que los niños van cambiando sus respuestas para “¿qué quieres ser cuando seas grande?” es porque están influenciados por los modelos a seguir. Los niños que tienen modelos positivos a seguir, tienen más confianza en sí mismos y son más optimistas sobre su futuro.