Los niños y la electricidad
¿Está tu casa preparada para soportar los movimientos más escurridizos de los niños? ¿La seguridad eléctrica en tu casa está pensada para protegerlos? Solo en Estados Unidos se producen al amo una media de 300 electrocuciones y 150.000 incendios que afectan a los más pequeños. Existen dos tipos de riesgos eléctricos en las casas: riesgos por descargas eléctricas y fallos eléctricos que producen incendios.

Cuando se tienen niños en casa, hay que evitar, en la medida de lo posible, que surjan problemas eléctricos que pueden afectar a su integridad física. Debes enseñar a los pequeño que nunca deben poner los dedos o meter objetos en los enchufes o cualquier objeto que se “mueva” mediante la electricidad, incluso aunque estén apagados.

Mantén los aparatos y cables alejados de los niños, bañeras y lavabos. Es imprescindible que recuerdes comprar esas tapas para lo enchufes que te evitarán más de un susto. Enseña a los pequeños a reconocer las señales de peligro relacionadas con el mundo de la electricidad, como por ejemplo la de alto voltaje.

Lo mejor es que revises la casa periódicamente para evitar que cualquiera de los enchufes u objetos de la casa se haya deteriorado y sea un peligro potencial para tus hijos. Es muy recomendable actualizar o reparar el cableado eléctrico en las casas antiguas. Actualmente existen medidas de seguridad que te ayudarán a evitar muchos más problemas. Algunos cambios simples en las casas y enseñar a los niños desde muy chiquititos a diferenciar qué cosas son peligrosas y qué cosas si lo son, os evitarán a todos enfrentaros a desagradables problemas.