Los piojos en los niños
Los piojos de la cabeza son insectos pequeños que viven en el cuero cabelludo y pueden propagarse por el contacto cercano con otras personas.

Estos pequeños insectos pueden vivir ocasionalmente en las cejas y las pestañas. Son parásitos porque se alimentan de pequeñas cantidades de sangre de la persona en que se hospedan.

Cualquiera puede contraerlos, pero es más común entre los niños de tres a doce años de edad, puesto que ellos comparten sus pertenencias con más frecuencia que los adultos y juegan juntos.

¿Cómo se contagian?

La forma más común es por el contacto de cabezas con otro niño que ya está infectado. Es muy habitual en los colegios. Con menos frecuencia también puede ocurrir cuando se usan peines o cepillos infectados, si el niño se acuesta en una cama o sofá que haya estado recientemente en contacto con una persona infectada o si usa prendas de vestir de un niño afectado.

¿Cómo saber si mi hijo se ha contagiado? Hay señales de alerta como:
– El niño se rasca frecuentemente.
– Observas puntitos blancos en la raíz del pelo.
– Presenta pequeños bultos rojos en el cuero cabelludo.

¿Qué tratamiento hay para eliminarlos?
Existen lociones y champús sin receta médica, con permetrina. Generalmente son efectivas. Si estos productos no funcionan, el médico puede recetar un medicamento que contenga insecticida, el cual se debe utilizar exactamente de acuerdo con las instrucciones.

¿Pueden prevenirse?
Si su niño se va a quedar a dormir en otra casa, mejor que use su propia almohada y toallas.
También es aconsejable que no comparta peines o cepillos con otros niños así como gorros y demás accesorios para adornar o arreglar el pelo.