biberon Los primeros biberones
Ha llegado la hora de comenzar de dar al bebé el biberón. Tal vez, no sea tan fácil como parece ya que el bebé estará acostumbrado a la lactancia materna pero, si sigues algunos de los consejos que hoy te vamos a dar, seguro que el proceso es mucho más fácil. Lo primero que debes tener presente es la utilización de agua destilada o agua mineral para preparar la fórmula del bebé. Asegúrate de que siempre la preparas de la misma forma.

Comprueba siempre la temperatura. Siéntate en una posición cómoda y mantén al bebé cerca de ti. Mantenlo en una posición agradable y con seguridad. La firmeza es muy importante. Esto no significa que le tengas que apretar. Una vez encontrada la postura perfecta, asegúrate de que el biberón se coloca perfectamente boca abajo de manera que no haya burbujas de aire que puedan ser tragadas por el pequeño.

El biberón, siempre debe estar cerrado y sellado correctamente. No inclines la botella demasiado, así evitarás cualquier posibilidad de que el pequeño pueda ahogarse. Deberás conseguir que el pequeñito eructe a mitad de la alimentación. Detente y pon tu palma de la mano en la caja torácica del bebé y presione suavemente. Cuando el bebé eructe, podrá salir al exterior algún resto de leche por su boquita. Esto, deberás hacerlo de nuevo cuando se haya terminado el biberón.

Además, deberá cambiar al pequeño de un lado a otro. Alternando las posiciones ayudarás a que el cuello del bebé y los ojos se vayan fortaleciendo y centrando más. Asegúrate de que los cambios se realizan de manera uniforme. Por último recuerda que no deberás tratar de alimentarle siempre con la misma cantidad. Deberás parar cuando el pequeño esté lleno.