Madres trabajadoras con hijos
La mujer cada vez tiene un papel más importante en esta sociedad, atrás quedaron esos pensamientos antiguos de que la mujer solamente existía para cuidar a la familia, su entrada al mercado profesional ha revolucionado esta idea hace una modernidad mucho más justa. Si bien en cualquier ámbito de la vida un equilibrio perfecto es imposible, no te desanimes. Sigue estos consejos y aprende a equilibrar las demandas de tus hijos con las del trabajo, para poder disfrutar lo placentero de una familia en armonía.

Relájate. El primer paso para que todo funcione bien es relajarse. El equilibrio estre todas las cosas es inexistente, por lo tanto no servirá de nada estresarte por cosas que están fuera de tu control. Nada pasará si hay cierto desorden en la casa, la cena no está lista justo cuando todos la desean o no puedes mantener todo bien limpio. La clave estará en entender que todo sigue su momento y, aunque no puedes estar por todo, a medida que pase el tiempo lograrás compatigar todas tus tareas de la mejor forma posible.

Encárgate del cuidado de los niños. Teniendo en cuenta que no puedes estar en dos sitios a la vez, estudia cuál es la mejor opción para el cuidado de tus hijos mientras te encuentras en el trabajo. Tómate tu tiempo para encontrar una niñera o guardería. De este modo podrás ocupar tu mente en las cuestiones laborales. En el trabajo no puedes pensar en otras cosas, necesitas concentrarte para progresar.

Aprende a delegar tareas. No eres la única responsable en mantener la casa en orden. Debes involucrar a toda la familia a colaborar en el mantenimiento del hogar. De esta manera estarás delegando el trabajo doméstico y conseguirás que todos se sientan responsables de tenerlo todo como se debe.

Busca un tiempo para compartir y jugar con tus hijos. Los signos de amor que puedas brindarle a tu hijo, a través del juego y el compartir momentos de ocio, serán fundamentales para un desarrollo del pequeño. Pese a que tu agenda pueda estar llena de cosas, procura encontrar pequeños momentos que puedas disfrutar como ellos se merecen. Ten en cuenta que para un niño es mucho más importante la calidad que la cantidad de tiempo.

Negocia una flexibilidad laboral. Dependiendo del trabajo y de la edad de tu hijo, podrás negociar en tu empresa, los horarios y condiciones que te permitan tener más tiempo para disfrutar en familia. Puedes decidir no trabajar más extras, utilizar las horas que te corresponden por ley en el período de lactancia o no tomarte el espacio de almuerzo y salir una hora antes. Las alternativas son muchas, sólo es cuestión de conversarlas con los jefes.

Busca espacios de apoyo y contención. Es muy importante poder contar con un círculo de personas que te contengan y ayuden, sobre todo en momentos en que te sientas sobrepasada o agobiada. Recuerda que no puedes con todo sola. Para lograr equilibrar tu rol profesional con tu rol de madre, es de vital importancia que puedas aprender a pedir ayuda: a tu pareja, amigos y familiares.