Masticar bien los alimentos
Los bebés apenas tienen necesidad de masticar porque muchos de los alimentos que comen son de textura blanda. Los niños que comen bocadillos en pan de molde, verduras en puré o la carne picada tampoco necesitan realizar grandes esfuerzos para procesar la comida en la boca. Sin embargo, esta alimentación limita la masticación y afecta al desarrollo de la oclusión de los molares, en particular de la superficie masticatoria de estos dientes.

Son malos hábitos de nutrición que explican que los niños tengan que llevar ortodoncia para corregir la posición de su dentadura. Precisamente por eso, la elección de alimentos que obliguen a masticarse es clave para el desarrollo dental y la prevención de caries en los más pequeños. Masticar bien es clave para que su boca esté sana.

Las frutas que más gustan a los niños son las más blandas porque se comen más deprisa, la bollería también se prefiere porque es más blanda que un bocadillo de pan. Muchas veces la pereza de comer alimentos más duros supone perder una alimentación adecuada. La dieta moderna, está repleta de alimentos blandos, pero que limitan la masticación y afecta al desarrollo de la oclusión de los molares, por lo que el crecimiento mandibular no es adecuado.

En cualquier caso, es fundamental insistir en el papel relevante de la masticación durante la primera infancia. El niño debe aprender a masticar a medida que tiene la oportunidad de comer nuevos alimentos, pudiendo ingerir alimentos más duros y secos, que propician un buen funcionamiento de los dientes.