Meriendas saludables
Cuando un niño quiere merendar algo, debes estar preparada para ofrecerle una merienda rápida y sana. Los bocadillos suelen ser la solución más utilizada. En contra a lo que muchos padres piensan, los bocatas no tienen por qué ser malos, sino todo lo contrario, estos ayudan al pequeño a reducir su hambre por la tarde hasta la hora de la cena y además les proporcionan la energía y los nutrientes necesarios para estar de un lado para otro sin parar. La calidad de los bocadillos es la clave. A continuación tienes unos consejos que te pueden ayudar a preparar a tu pequeño una merienda saludable:

– Mantén la comida basura lejos de la casa
Cuando hablamos de comida basura, no solo nos referimos a las hamburguesas, las galletas con chocolate o las bolsas de caramelo no son la mejor merienda que le puedes proporcionar al niño. Para evitar tentaciones, intenta no tenerlas a mano.

– Ir al “grano”
Prepárale bocadillos con pan integral o si prefiere unas galletas, intenta que estas también sean integrales.

– Mezclar, combinar y ampliar
Intenta variar las meriendas, para que todas las tardes no sean iguales. Puedes hacer que unos días sean las meriendas “frutales” (plátanos, manzanas, etc.) y otras las meriendas “integrales” (galletas, pan, etc.). Algunas tardes puedes combinar algunos alimentos, por ejemplo, una rebanada de pan integral con un poco de crema de queso light.

– Revisa el desayuno
Para que el niño no se aburra de las comidas que le proporcionas, recuerda lo que ha comido en el desayuno. Intenta que las combinaciones sean de su agrado.