Modos de motivar al niño
El diseño motivacional de la instrucción es la planificación que se efectúa antes de enseñar, de los contenidos a impartir, los objetivos a conseguir, los métodos, las actividades, las estrategias, el tipo de evaluación.

El docente ha de diseñar aquellas tareas que concentren la atención e interés del estudiante. De ahí que sean necesarios cuatro principios básicos:

1. Atención. Es la satisfacción de la curiosidad de los alumnos por parte del maestro. La atención puede conseguirse mediante la excitación perceptual, la facilitación de preguntas y la variabilidad.

2. Relevancia. Relacionada con la importancia de los contenidos. Para hacer que los contenidos sean relevantes existen tres estrategias; la familiaridad (relacionar los contenidos con la vida cotidiana), la orientación a la meta (dar ejemplos que muestren su utilidad) e identificar los motivos (emplear estrategias que motiven a los alumnos).

3. Confianza. Tener una expectativa de éxito positiva. Para generar confianza existen tres estrategias: La expectativa de éxito (establecer los criterios de ejecución y los de evaluación), establecer el desafío (proporcionar múltiples niveles de logro) y el modelado de atribuciones (reforzar la habilidad y el esfuerzo).

4. Satisfacción. Hay que conseguir que los alumnos estén satisfechos con sus resultados para que no se desmotiven. Para ello, las estrategias serían tres: Las consecuencias reales (la posibilidad de aplicar los conocimientos a una situación real), las consecuencias positivas (proporcionar refuerzos que apoyen la conducta deseada) y el equilibrio.

Los alumnos que están orientados hacia una meta de aprendizaje se implican en sus tareas, intentan aprender de sus errores, utilizan estrategias de aprendizaje eficaces, tienen un autoconcepto más alto y creen en el esfuerzo.

Por el contrario, los alumnos que están motiva dos en una meta de ejecución buscan mostrar su valía a través de las notas, por lo cual no suelen asumir riesgos. Tienen un autoconcepto más bajo, no son capaces de enfrentarse a dificultades y por tanto una autoestima más baja.