Musicoterapia para trastornos en menores
De todos es conocido el poder curativo de la música. La mezcla de ritmos característicos permite volar con la imaginación a escenarios mágicos. Ejercítate en la visualización de plataformas armónicas con la misión de sanar dolencias o, sencillamente, promover la expresión individual y favorecer la integración social.

La Musicoterapia para niños tiene su aplicación en diferentes ámbitos: muy útil para el tratamiento de la discapacidad sensorial y de uso directo en menores autistas. En general, su utilización se está extendiendo dentro de los programas educativos (sobre todo en educación especial) para facilitar el aprendizaje de los niños. Existen seis modelos específicos que vienen determinados por aquello a lo que se presta más atención en una situación clínica. Así contamos con NORDOFF ROBINS: musicoterapia creativa; MODELO ALVIN: terapia de libre improvisación; MODELO PRIESTLY: musicoterapia analítica; MODELO BRUSCIA: musicoterapia de improvisación experimental; G.I.M.: imágenes guiadas por música; MODELO BENENZON: psicoanalista.

Al frente de estas actividades, la figura del musicoterapeuta, un profesional con formación concreta en musicoterapia, conocedor del uso de la voz (un instrumento polifónico) y todos los estilos musicales. Si a todo esto añadimos un potencial creativo, confianza, sinceridad y ética, los resultados esperados son eficaces.

El musicoterapeuta trabaja con un planteamiento de objetivos que afectan a diversos niveles: Nivel Emotivo, Nivel Físico, Nivel Cognitivo y Nivel Social. A través del comportamiento musical, las personas con discapacidad física y/o psíquica pueden adquirir nuevas pautas y/o mejorar las que ya tiene. Este cambio puede deberse a la música en sí, pero con mayor frecuencia es el terapeuta quien más influye. Es una terapia complementaria que requiere de trabajo e implicación multidisciplinar.

Como hemos detallado anteriormente hablamos de una herramienta pedagógica y terapéutica. No esperes más tiempo a apuntar a tus niños a Talleres de Musicoterapia. Con la música los niños fomentarán su vena creativa, inventarán, viajarán, estimularán su mente, su cuerpo y sus corazones. Si un niño es feliz y se siente amado, será un adulto feliz y con grandes capacidades para amar.