Pigmentación de la piel en el embarazo
Durante el embarazo se genera un importante aumento de la hormona melanocito, la misma que estimula la pigmentación de la piel ante la exposición a los rayos del sol.

Estas manchas suelen aparecer las zonas habitualmente más pigmentadas como los pezones, las pecas, la línea alba (entre el ombligo y el pubis), las axilas, etc. También pueden aparecer en la cara: labio superior, nariz y frente. Estas manchas generalmente se eliminan unos meses después del parto, aunque a veces no lo hacen por completo.

Si lo que quieres es esconder o disimular las que no hayan desaparecido, los cosméticos te pueden servir de ayuda, pero jamás tendrás que utilizar agentes depigmentantes salvo indicación médica, y siempre una vez finalizado el embarazo. La hiperpigmentación se atenúa o desaparece unos meses después del nacimiento del bebé, así que no tienes que preocuparte demasiado.

En muchos casos durante el embarazo se crea una línea de color oscuro que va desde la pelvis hasta el ombligo. Esa línea color oscuro es la llamada “línea alba” y muchas veces puede ir acompañada de vellosidad que va también desde el pubis hasta el ombligo, separando el vientre en dos partes claramente diferenciadas.

Esta línea puede llegar hasta el pecho en algunos casos. Aparece aproximadamente hacia el sexto mes de gestación y puede ser más clara u oscura dependiendo de la mujer e incluso diferente en cada embarazo de la misma mujer. Esto es debido a que cada embarazo es distinto.

Se la conoce así porque en su estado normal, cuando la mujer no está embarazada, esta línea es clara y casi imperceptible. Está demostrado que se produce por los cambios hormonales propios del embarazo, aunque también puede llegar a darse en otras situaciones, como por ejemplo la toma de algún anticonceptivo.

Su aparición no conlleva ningún riesgo y es totalmente reversible una vez finalizado el embarazo o la época de la lactancia.