
Por desgracia, actualmente existe una gran tendencia al sobrepeso y a la obesidad en todo el mundo. Esto se debe a que en edades tempranas, cuando se están formando los hábitos alimentarios, no se enseña a comer de forma saludable. La nutrición es algo suficientemente importante como para que se educara en las escuelas, por lo menos dar unas pautas básicas a los más jóvenes a crecer con una correcta nutrición. Por ese motivo es recomendable educar al pequeños desde los primeros años para que incorpore conductas saludables. Esto incluye desde la alimentación hasta la práctica de actividad fÃsica, evitando el tabaquismo, el alcohol, el abuso de sal y grasas, entre los más inconvenientes. Consulta a continuación las principales recomendaciones.
Si existe sobrepeso debes suprimile los alimentos de mayor densidad calórica, con eso es probable que el niño ya no suba de peso. El objetivo en los niños es que utilicen la energÃa para crecer. Suele ocurrir que con pequeños ajustes en la dieta, como por ejemplo comer menos cosas fritas, el chico deja de aumentar de peso, aprovechando dicha energÃa para el crecimiento y no para almacenarla.
Otra recomendación es poner platos con menos porciones y evitar que repita. No lleves la fuente de comida a la mesa. Suprime el consumo diario de bebidas azucaradas o con gas. Evita que tu niño se mantenga una cantidad excesiva de horas delante del televisor o del ordenador. Es mejor que practique algún deporte que le guste, salga en bicicleta, practique artes marciales, juegue a futbol o se apunte a bailes de salón.
Pon en práctica rutinas saludables: respeta los horarios de las comidas y procura que toda la familia se reúna a la mesa para compartir el momento e intercambiar experiencias cotidianas. Respeta también el apetito del niño. No lo obligues a comer si no tiene deseo de hacerlo. Esto puede ocurrir algunas veces y no debes preocuparte, lo anormal serÃa que ocurra con demasiada frecuencia. Si piensas que come demasiado poco, consulta con su pediatra.
Si deseas hacer varios cambios en relación a la alimentación de tu hijo, introdúcelos poco a poco para que se vaya acostumbrando. Incorporar alimentos nuevos no es tarea fácil. Es muy probable que tengas que intentarlo varias veces ya que suele ocurrir que éstos sean rechazados en un primer momento. Estimula a tu hijo hablándole de los colores, sabores, beneficios y, lo más importante, consúmelos tú también para darle el ejemplo.
También suele ser muy bueno que el niño participe en la elección y en la compra en el mercado. InvÃtalo a cocinar contigo. Esto no significa que le consultes todo el tiempo qué desea comer; el niño deberá alimentarse con lo mismo que el resto de la familia. Introduce en su dieta diaria verduras y frutas. Busca alternativas para presentárselas si la aceptación es costosa. Existen innumerables recetas para prepararlas.







































