Poner límites a los niños
Darle total libertad a un niño es el peor error que se puede cometer. Los niños necesitan límites, ya que muchas veces no conocen las reglas, o no son conscientes de la importancia que pueden tener sus actos. Poner límites a los niños no sólo es necesario para su seguridad, sino que también es fundamental para su desarrollo y el conocimiento del mundo en el que debe progresar.

El pequeño debe saber que no todo se puede tener o conseguir cuando quiera, tiene que aprender a tolerar la frustración, desarrollar la capacidad para resolver conflictos pacíficamente, controlar los tiempos de espera y aprender normas de convivencia social. Son cosas necesarias para sobrevivir en la vida adulta que debe interiorizar cuanto antes.

La limitación no debe ser tan restrictiva, sino más bien educativa, es algo que facilitará el entendimiento del mundo, mejorando su capacidad de preguntarse, descubrir y crecer. El niño deberá potenciar la autoconciencia. La paciencia y habilidad de los padres es fundamental para esta tarea.