Problemas con los medicamentos
Existen un montón de medicamentos especialmente elaborados para los más pequeños de la casa pero ¿son seguros para ellos? Uno de los ejemplos más claros es el de la aspirina. Este es un medicamento fácilmente recomendable pero, antes de hacer que el pequeño la ingiera debes consultar con tu médico. Por si no lo sabías, la aspirina puede producir una enfermedad, bastante rara, llamada síndrome de Reye.

El ibuprofeno debe administrarse solo. Cuando se combina con otros medicamentos puede ser peligroso para el pequeño. Consulta con tu médico antes de hacer combinaciones. Algunos medicamentos pueden tener un efecto adverso en su estómago. Lee el prospecto. En él te explicarán si el medicamento debe tomarse antes, o después de las comidas.

Tampoco debes mezclar ni combinar medicamentos para el resfriado. Cada medicamento tiene una función específica pero si se combinan con otros que tienen las mismas funciones, esto puede acarrear al niño distintos problemas. El principal problema puede ser una sobredosis. Siempre debes verificar las cantidades que tu hijo debe ingerir y no pasarte pensando que como está un poco pero, eso le aliviará.

Los antihistamínicos deben utilizarse con moderación. En la mayoría de los niños, causan somnolencia, o inquietud. De todas formas, debes saber si el pequeño tiene alergia a algún medicamento. Si tienes dudas, busca alguno de estos síntomas: la piel o los labios se vuelven azules o grisáceos, convulsiones, eczemas, etc. Consulta con tu médico ante cualquier síntoma nuevo que tenga el pequeño. Si accidentalmente le das un medicamento equivocado o una cantidad demasiado excesiva, acude inmediatamente al servicio de urgencias más cercano a tu casa.