Problemas de estreñimiento
Si estás preocupada por el estreñimiento de tu pequeño, debes saber que no eres la única, ya que un tercio de los niños sufren este problema. Para la mayoría de los niños, algunos cambios simples en su dieta o estilo de vida, pueden hacer que este problema tan desagradable desaparezca. Más alimentos de origen vegetal (cereales, verduras, frutas, etc.), hacer más ejercicio (para estimular el tracto digestivo), y pasar más tiempo en el inodoro (porque el ejercicio y la dieta no funcionarán si el niños pasa por alto la urgencia) son imprescindibles.

Una vez que tu bebé comience a comer alimentos sólidos, compleméntale la dieta con pequeñas porciones de frutas, verduras y cereales integrales como la cebada y la avena. Los bebés alimentados con leche materna tienden a tener más movimientos de intestino. Si pasas de la leche materna a la de fórmula, no te alarmes si no evacua con tanta frecuencia. Asegúrate de que la fórmula ha sido preparada adecuadamente y deja pasar un tiempo para que el cuerpo del pequeño se adapte al cambio y se regule.

Muchos, se convierten en niños “melindrosos” a la hora de comer. Esto suele suceder a edades muy tempranas. Los padres se preocupan por estos cambios y deciden sustituir las frutas y las hortalizas por otros alimentos que les gustan. No debes ceder.

Si no sabes que hacer para que el pequeño vaya mejor al baño, añade ciruelas en algunos productos horneados en vez de sólo pasas o hazles salsas que contengan ciruelas frescas. También se las puedes poner en el yogur. Recuerda que cuando los pequeños están ocupados, suelen ignorar la urgencia de defecar. Establece una rutina y reserva un tiempo para que esté sentado en el inodoro.