¿Qué es la varicela?
La varicela es una enfermedad infecciosa causada por un virus llamado Varicela Zoster.
Se caracteriza por la presencia de fiebre y erupción en piel con vesículas rodeadas por un halo rojizo.
Estas lesiones producen un importante picor, que muchas veces es la causa de las complicaciones de la varicela.

Es una de las enfermedades más fácilmente transmisibles y con alta tasa de contagio. Si bien las complicaciones severas vinculadas a la varicela son infrecuentes en los niños con defensas normales, es más peligrosa en los lactantes.

El virus de la varicela se propaga de persona a persona a través de partículas por la tos o estornudo. El período entre el primer contacto con el virus y la aparición de los síntomas de la varicela varía entre 9 a 21 días.

En general las primeras lesiones de varicela empiezan en la región de la cabeza y la parte alta del tórax; pero también puede tener otros lugares de inicio de la enfermedad. El cuadro puede acompañarse de fiebre alta, náuseas , vómitos, escalofríos y malestar general.

Las vesículas de la varicela se rompen liberando un liquido claro (muy contagioso) después de 4 a 5 días se forman las costras.
No existe tratamiento curativo en la varicela, ya que evoluciona hasta su curación espontánea después de unos siete días.

El niño debe ser aseado por medio de baños tibios para mantener la piel limpia; el secado posterior debe ser muy suave sin frotar para evitar la ruptura de las vesículas.

Se deben tener las uñas cortas y limpias y debe estimularse el lavado frecuente de manos para disminuir el riesgo de sobreinfecciones bacterianas por rascado.
El uso de polvos de talco o lociones antipruriginosas ayudan a disminuir la intensa picazón que producen las lesiones.