Recuperarse de una cesárea
Antes que nada hay que decir que cada caso es particular, cada mujer es única y que por ello cada paciente debe recibir y respetar las indicaciones de su médico respecto de los pasos a seguir después de producirse una cesárea. Hay que tener muy claro que se trata de una intervención quirúrgica y hay que recuperarse con mucho mimo y paciencia.

Lo que más recomiendan los médicos es una incorporación rápida. Es ideal poder dar algunos pasos por los pasillos del hospital en cuanto antes. Si la cesárea se ha llevado a cabo con epidural, el organismo tiende a tener reacciones más rápidas para producir defensas para el organismo debido a que durante la intervención la paciente permanece despierta y esto facilita al organismo en producir sus defensas y a su vez las endorfinas que siguen naturalmente al parto.

Como en toda operación, en la región abdominal la cesárea causa el bloqueo de los movimientos que naturalmente realizan los intestinos; ésta es la razón por la cuál puede aparecer hinchazón y molestia en la zona abdominal, y en principio dura unos 2 a 3 días en comenzar a funcionar correctamente.

Muchas veces se recomiendan régimenes estimulantes intestinales con limitaciones en la cantidad de líquidos ingeridos. Es aconsejable no beber mucha agua el primer día, y durante el segundo día ingerir un caldo con abundante sal. Esto es debido a que el sodio ayuda a reactivar el tráfico intestinal.

Los masajes suaves, en forma circular (siempre en el sentido de las agujas del reloj), pueden ayudar en la aceleración de la recuperación intestinal. Cuando haya pasado una semana desde la cesárea, estarás casi en perfectas condiciones. No obstante, deberás acudir al médico con frecuencia para que sea él quién dictamine si estás ya preparada para llevar una vida normal.