Residencia escolar gratuita
Las residencias escolares gratuitas acogen en régimen de internado a estudiantes de enseñanzas obligatorias con dificultades de escolarización, ya sea por circunstancias geográficas o socioeconómicas. Todo el mundo tiene derecho a recibir educación. La red de escuelas hogar se distribuye por todas las provincias españolas, y cuenta anualmente con más de 12.000 alumnos de enseñanzas obligatorias (educación primaria y secundaria) que residen en dichos centros. Este servicio gratuito facilita el acceso a la educación a los alumnos de núcleos de población diseminados y a quienes no pueden asistir de forma regular a clase por dificultades familiares o económicas.

Es una solución a la que se pueden acoger jóvenes que no pueden desplazarse cada día hasta un centro educativo debido a la distancia de su domicilio, a la falta de transporte o a otras situaciones familiares. La red de residencias escolares ofrece además de educación, un alojamiento gratuito cercano al colegio. Los alumnos permanecen en la residencia en régimen de internado (alojamiento y manutención) durante todo el curso escolar sin coste para sus familias. Estos centros facilitan orientación educativa a las familias y complementan su formación básica con actividades de estudio, ocio, culturales o deportivas.

Sin embargo, algunas residencias no son del todo gratuitas y solicitan una tarifa que puede variar según el caso. Pueden recibir esta atención los alumnos de todos los niveles que cursen estudios presenciales y acrediten la necesidad de residir fuera del domicilio familiar por motivos de distancia, falta de medios de transporte y horarios lectivos.

Es importante saber que cada comunidad autónoma marca los requisitos específicos que deben cumplir los alumnos que desean ingresar en una residencia escolar. En los propios centros, donde se debe formalizar la solicitud, se informa a los interesados sobre la normativa particular que se aplica en cada caso. No obstante, puede solicitar la admisión el alumnado que se encuentre en las siguientes situaciones:

– Estudiantes que en su localidad no disponen de un centro educativo sostenido con fondos públicos.
– Alumnos cuya familia, por razones de trabajo o profesionales, realice desplazamientos temporales o itinerantes que impiden la escolarización adecuada de los menores.
– Estudiantes en circunstancias personales o familiares que aconsejen la escolarización fuera del ambiente familiar o social.
– Alumnado perteneciente a familias inmigrantes en una situación de desventaja social con problemas de incorporación al sistema educativo.
– Estudiantes que cursan enseñanzas profesionales de música o danza y no pueden compatibilizarlas con sus estudios obligatorios.
– Alumnos que por su condición deportistas destacados necesitan residir en un lugar que cuente con los medios e instalaciones necesarias para llevar a cabo sus entrenamientos y estudios básicos.