Rincones para el aprendizaje
¡Vete al rincón! Los rincones para el aprendizaje constituyen una metodología pedagógica de organización del aula p en el hogar que se utiliza con bastante éxito durante la etapa de educación infantil. El rincón de los libros, de la música, del dibujo o de la naturaleza son algunos de los espacios que fomentan el aprendizaje autónomo mediante actividades basadas en el juego.

Los docentes pueden dividir el aula en diferentes espacios de trabajo donde pueden acudir los niños para desarrollar habilidades o nuevos conocimientos. Del mismo modo, se puede lo propio en casa, en su habitación o una sala habilitada para que el niño pueda disfrutar mientras descubre nuevas cosas. Cosas tan simples como jugar a las casitas, a los médicos o a las tiendas, son actividades que contribuyen a la formación de los pequeños en un entorno lúdico.

Los rincones se pueden habilitar en las escuelas o viviendas para que los niños acudan a ellos en los ratos libres cuando terminan sus tareas, también pueden ser espacios para trabajar contenidos curriculares específicos. Lo más importante es estar atentos a la dinámica de la clase, de modo que los más pequeños puedan acceder a diversas actividades en función de las áreas de aprendizaje que quieran estimular.

– Rincón del juego simbólico: cocina, garaje, tienda… Consiste en recrear espacios reales donde los niños pueden realizar las actividades de los mayores, con las que aprendan pautas de comportamiento mientras interactúan con sus compañeros.
– Rincón de expresión plástica: un espacio para que los niños desarrollen su creatividad a través de actividades con pinturas, plastilina, recortables o moldes.
– Rincón lógico-matemático: puede incluir toda clase de materiales, tales como puzzles, dominós, piezas para ensartar y otros juegos que favorecen la construcción del razonamiento numérico en los más pequeños.
– Rincón de los experimentos: en este espacio, los niños pueden aprender a investigar y observar la naturaleza u otros elementos gracias a instrumentos como microscopios o lupas, así como conocer nuevos materiales.
– Rincón de la música: su función es fomentar la sensibilidad musical del alumno, permitirle ensayar con diferentes instrumentos como flautas, tambores, maracas, al mismo tiempo que se les enseña a “escuchar” la música y a disfrutar del sonido.