Cómo saber si el niño tiene infección de oídos
Cuando un niño todavía no sabe hablar, entonces, su lenguaje corporal adquiere un significado especial como forma de expresar un malestar. El dolor de oído es uno de los más molestos. Si el niño tiene dolor en alguno de sus oídos o en ambos, es posible que se lleve la mano a esta zona como un gesto instintivo que indica una molestia física localizada. Especialmente, si este gesto se repite de forma frecuente.

Existen distintas causas de llanto. El dolor es una de ellas. Por tanto, si el niño tiene un llanto que transmite amargura, este es un síntoma del profundo malestar que produce el dolor de oído. En algunos casos, este dolor también puede estar asociado a otro síntoma: la fiebre.

Cómo reconocer los síntomas de malestar

Este dolor altera la rutina del niño en hábitos tan básicos como dormir. Por ejemplo, como consecuencia de la infección de oídos el niño tiene dificultades para descansar. Y también, tiene menos apetito. El dolor de oído deriva en un malestar generalizado que altera el carácter del bebé. Es decir, es posible que le notes más raro en la rutina.

El oído conecta directamente con el sentido del equilibrio. Por esta razón, si observas alguna posible alteración en el niño, puede sufrir algún problema de salud. Por ejemplo, el dolor de oídos también puede ocasionar vértigos. El niño también puede tener alguna inflamación leve en la zona de la oreja.

Cómo saber si el niño tiene infección de oídos

Causas del dolor de oídos

La causa de dolor de oído en un niño puede estar producido por diferentes factores, por ejemplo, una posible infección, irritación externa del conducto auditivo, o restos de jabón acumulado en el interior del oído. Tú puedes observar ciertos síntomas de malestar que no son los que deben llevarte a determinar un diagnóstico, sino a pedir hora en el pediatra porque solo él como profesional puede indicarte qué le ocurre al bebé y cuál es el tratamiento que debe seguir.